El detective
Sherlock Holmes está perfectamente delineado, y me parece una sensata y atinada interpretacion, -tal vez Sir Arthur Conan Doyle lo imaginó así-.
Me agradó porque es como siempre: inteligente, observador, deductivo, hábil. Pero ¡en la película hay rastros de humillación para
Holmes!; muy al contrario, en el libro es adorado, glorificado.
El
Dr. J. H. Watson dependiente -enamorado- de
Holmes, que en las letras es espectador y escribano de los acontecimientos; en la película
hasta salva al detective, habrase visto...
La historia:
¡pésima!, y obviamente habrá secuelas.

Es CURIOSO que un libro citara al anterior leido.