domingo, marzo 10, 2013

Corte y queda (Toma XXI)


-Que Dios bendiga estos alimentos. Los agradecemos en el nombre del señor. Amén

¡Basta. Detente. Lo matarás!

-Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí?

Odio tener que ser yo quien te lo diga, pero...

-¡No me obligues a hacerlo!

Pensé que tal vez tendrías hambre y te preparé un poco de tu comida favorita.

-Lo que intento decirte es que te amo.

¡Deja de lloriquear!

-¡Dime, ¿para quién trabajas?!

¡Se avecina una tormenta!

-¿Se te perdió algo?

¡Te necesito, te necesito ahora más que nunca!

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